No recuerdo si alguien inventó la frase "la empírica vence a la lógica" o lo hice yo. Lo importante en este caso es que así se cumplió el 29 del mes pasado.
Una vez más nos reunimos para alabar y dar gracias a Dios los que estábamos en Madrid de Alabanza Underground; casi una reunion improvisada, las ganas de estar con Papá se dejaban sentir en la atmósfera. Empezamos desde el silencio de la reflexión y en poco más de una hora oramos, cantamos, intercedimos, nos sentimos en casa otra vez, nos pusimos "el pijama y las zapatillas" y ocurrió algo que añoraba; cantamos una nueva canción, una de ésas que salen de la Biblia y que a medida que se repite adquiere más profundidad y sentido. La armonía dejaba paso a la pasión, la música se quedaba corta, no eran sino las almas que allí estaban las que hacían que eso fuese precioso; estábamos "alineados", buscamos y encontramos.
Me recordó una cosa; la alabanza sola no hace más que motivar; pero cuando añadimos Biblia, oración, tiempo para escuchar y actitud, y se deja que el silencio de la majestad de Dios suene, eso se convierte en lo que mueve Alabanza Underground: necesidad de Dios. Locura por su nombre. Libertad en él.
Fran, Madrid
Una vez más nos reunimos para alabar y dar gracias a Dios los que estábamos en Madrid de Alabanza Underground; casi una reunion improvisada, las ganas de estar con Papá se dejaban sentir en la atmósfera. Empezamos desde el silencio de la reflexión y en poco más de una hora oramos, cantamos, intercedimos, nos sentimos en casa otra vez, nos pusimos "el pijama y las zapatillas" y ocurrió algo que añoraba; cantamos una nueva canción, una de ésas que salen de la Biblia y que a medida que se repite adquiere más profundidad y sentido. La armonía dejaba paso a la pasión, la música se quedaba corta, no eran sino las almas que allí estaban las que hacían que eso fuese precioso; estábamos "alineados", buscamos y encontramos.
Me recordó una cosa; la alabanza sola no hace más que motivar; pero cuando añadimos Biblia, oración, tiempo para escuchar y actitud, y se deja que el silencio de la majestad de Dios suene, eso se convierte en lo que mueve Alabanza Underground: necesidad de Dios. Locura por su nombre. Libertad en él.
Fran, Madrid

2 comentarios:
la verdad es que fue una pasada. Me encanta cuando podemos reunirnos un grupo pequeño que "siente" o "entiende" lo mismo y simplemente dejarnos llevar. No hay nada exactamente igual. No hay que preparar canciones, ni procurar llenar los silencios con música, oraciones o canciones. Podemos dejar que Dios nos hable, y no hay nada como eso.
Gracias Fran por compartir.
Me encanta cuando ocurren este tipo de cosas.
Muchas veces estamos acostumbrados a llenar el tiempo con canciones q se repiten una y otra vez y notas q se hacen aburridas que nos olvidamos de la verdadera esencia.
En tiempo de silencio cuando nos quedamos boqui-abiertos admirando su gloria y perdiendonos en su mirada con nuestras manos alzadas sin decir nada pero queriendo decirlo todo.
Dejando que el toque las cuerdas de nuestro corazon. y de repente pasa lo que nadie esperamos, las canciones nuevas! nos metemos en una linea directa con Dios!
Me encanta!
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